Ya hace un tiempo que mi feed de las diferentes redes sociales me estaba llevando a desear recuperar mi digi cam. ¿Cómo? No las analógicas de carrete (que ya caí en ese abismo en 2015 en mi hipster era) sino las cámaras digitales que se regalaban en el cumpleaños o en la comunión O.O. ¿Qué puede tener de bueno la baja resolución, las imágenes quemadas y el sonido de un micrófono nefasto? (coge camara y enseña la camcoder).
Pero no solo vuelven las cámaras digitales. El cassette ya hace unos años que está de vuelta y muchos artistas están sacando su música en un formato que la gente comprará pero que difícilmente usará. Ya ocurrió con el vinilo. Y bueno, también los cds, que si bien bajaron muchísimo en ventas a partir del 2010 nunca se han ido. Viendo el comeback de todas las eras de la moda, de todas las series vistas y por haber (madre mía que participé del comeback de ‘Mujeres desesperadas’ con el podcast de Estela que se hizo viral, y seguramente no hay peor serie a recuperar que esta: bien rellena de valores tradicionales, republicanos y religiosos por dios). Bueno, que viendo toda esta vuelta de productos de todo tipo de épocas pasadas solo podía pensar en el libro de Grafton Tanner de ‘Porsiemprismo’, ‘Foreverism’, ‘Persemprisme’. Casi que podría dedicar una serie de vídeos a todos los diferentes productos que van volviendo, cómo y por qué, pero creo que con uno solo lo podremos resolver.
En este vídeo nos ocuparemos del retorno de lo análogico o digital lejos del móvil. La verdad es que siempre ha habido una nostalgia por todo lo analógico, pero el fenómeno actual del retorno de los cassetes, los ipod y las digi cams parece ser que es algo que no tiene tanto que ver con la nostalgia sino con el porsiemprismo de Tanner que comentaremos en este vídeo. Si todo está volviendo (reitero, digicams de sony con tarjetas como memory sticks imposibles conectar al pc), no es solo porque el producto/tecnología en sí mismo sera más práctico, suena mejor, tenga mejor calidad, etc. Sino que creo que este retorno nace también de una necesidad de buscar estar lejos de nuestros teléfonos móviles, siendo pues, no una moda aesthetically pleasing sino algo verdaderamente funcional para mucha gente.
En este vídeo analizo esta vuelta de la tecnología de los 2000 para fines utilitarios y del día a día y, también, claro está, hablaremos un poco sobre el retorno de esta tecnología como estética en la cultura popular. Si queréis os puedo preparar otro vídeo en el que comente mis dispositivos analógicos favoritos que también he recuperado o adquirido en los últimos años.
1. El porsiemprismo o cuando nada termina
En el libro Porsiemprismo Grafton Tanner hace un pequeño resumen de la historia de la nostalgia desde la Modernidad hasta el presente: cómo pasó de ser considerada una enfermedad a erradicar que llevaba a la gente a cometer crímenes a cómo en pocos años terminó siendo un reclamo publicitario que vendía, y mucho. Y es que a mediados del siglo XX ya hubo una agencia publicitaria de Londres, Fabrik Brands, que publicó unos consejos dirigidos a empresas que quisieran usar la nostalgia para garantizar el éxito de sus campañas de márketing. Como los vídeos de Youtube y Tiktok empeñados en enseñarte el secreto de dominar el algoritmo controlando las emociones del espectador.
En uno de los primeros vídeos en este canal con Pepe Tesoro ya hablamos del papel de la nostalgia para la generación milennial a través de Mark Fisher y del libro anterior de Tanner donde ya analizaba toda la mercantilización que se estaba haciendo con la nostalgia; vendernos nuestro pasado frente a un presente que nos llegaba frágil y fugaz con una perspectiva de futuro algo aterradora (catástrofes y atrocidades que nos acechan). La idea de progreso ya hace tiempo que no goza de la mayor popularidad, aunque las empresas tecnológicas traten de envolver sus nuevos inventos de progreso y avance hacia adelante reina más bien el pesimismo. Esto tiene un impacto en nuestra percepción de la política y, frente al desconocimiento del porvenir, los discursos en pro de un orden antiguo pero conocido tienen su éxito entre la gente. Como ya comentamos en ese vídeo, no toda nostalgia es reaccionaria, también hay nostalgia que activa al cambio; a reactivar los momentos revolucionarios que existieron en el pasado y que abrieron la puerta a los cambios sociales; a poder pensar el mundo de otras formas.
A nivel cultural hace tiempo que también se comenta si no estamos demasiado influenciados por el pasado. En cada gala de premios hay tributos a diseños de moda antiguos, a actrices de otras épocas; a veces con una relectura y adaptación a los nuevos tiempos, otras con la mera reproducción de lo que ya fue. Y es por esta presencia constante de pasado que Tanner detectó que, si la nostalgia es aquello que experimentamos cuando algo ausente se hace presente momentáneamente, no es nostalgia lo que experimentamos sino PORSIEMPRISMO. Es decir, que vivimos un presente lleno de pasado, para mí casi es como si todas las épocas estuvieran presentes en nuestro tiempo (ya sea a través de tributos en la pasarela, por series ambientadas en otras épocas o, como analiza Tanner, por la eternización de diferentes franquicias en el ecosistema cultural). Lo que consigue el porsiemprismo es suprimir la nostalgia.
Tanner explica el proceso de porsiemprizar como no solo restaurar y preservar algo sino reanimarlo en el presente garantizando su supervivencia en el futuro, eternamente. Pone el ejemplo de un grupo de música; porsiemprizarlo sería desde remasterizar sus canciones para que suenen mejor hasta reponer un miembro del grupo ya fallecido por otra persona para seguir o volver a ir de gira. El documental de Get Back de los Beatles sería otro ejemplo de cómo eternizar el grupo. Algo que hemos visto con todos los grupos de rock. Y Disney es el ejemplo más grande en lo que refiere que sus productos sean para siempre desde que en 2019 estrenó la plataforma Disney+ donde acumula no solo sus propias películas de animación y cortos sino que ha ido adquiriendo franquicias como Marvel, Star Wars y hasta los Simpson. En realidad es una jugada maestra para no limitarse a cobrar royalties de un producto cuyos fans envejecerán y morirán, al ir sacando nuevas películas, series y personajes que interpelan a nuevos públicos amplían el abasto de sus contenidos a la vez que se extiende su universo. Al final, lo que consiguen es tejer el pasado en el presente y dar una sensación de continuación, sin pausas ni descansos.
2 ¿Cuál es el problema con el porsiemprismo? Que elimina la nostalgia, elimina la sensación de paso del tiempo, no solo con las series y películas, sino también con nosotres mismes y la gente de nuestro entorno. No hay sitio ni para la nostalgia, ni para el duelo ni para echar de menos la estabilidad. Todo está todo el rato en marcha. Y aquí Tanner recupera al filósofo François J. Bonet que define esta experiencia de priorizar el presente de ‘vida tautológica’ que “nos sume continuamente en un olvido perpetuo, saturados como estamos de presente”. Su función es protegernos de la persistente amenaza de la muerte. Ahí radica el problema, en luchar contra la muerte en vez de aceptarla e integrarla el curso natural de las cosas. La IA no guardará tu memoria en la nube para hacerte eterno, o clonarte la voz para que puedan seguir hablando contigo; y aquí creo que no hay ni dilema del barco de Teseo, sencillamente no serías nunca tu porque no queda nada tuyo, solo máquinas copiando que es lo único que pueden hacer. Y es que en última instancia, la nostalgia es necesaria porque nos recuerda lo que hemos conocido y querido; sentirla es necesario para ser realistas y no hacerte ilusiones falsas.
Y todo lo que mueve y canaliza al porsiemprismo no es otra cosa que el intento de mantener el capitalismo en un presente perpetuo sin dejar que el pasado muera. (aunque de hecho podríamos decir que muchas series del pasado que han vuelto casi que han hecho que mueran sus originales con las secuelas terribles… And Just Like That, Gilmore Girls o lo que sea que hagan con Mujeres desesperadas).
En su libro, Tanner hace una tentativa para hablar sobre la tecnología obsoleta, y si es en las cintas de VHS que no podemos reproducir que nos encontramos con un pasado que nos permite desplegar la nostalgia de forma real. Y lo hace a través del episodio de Cowboy Bebop de la cinta Betamax de Faye Valentine (parte omitida por spoiler, ve al fuquin vídeo que pa algo edito). Tanner opina que estos elementos sensoriales, esta estética de la decadencia, producen sus propios significados sobre el pasado que perdimos. De hecho, consiguen superar la expectativa de que no durarán y es como si precisamente el anacronismo de las tecnologías antiguas lo que las hace más valiosas en términos de seguridad y memoria. El caso es que está claro que el porsiemprismo no ha conseguido eliminar la nostalgia para siempre, así que intentaremos ver si el retorno de la tecnología antigua para reproducir la cultura forma parte del porsiemprismo o, si por contra, nos ofrece alguna forma genuina de volvernos a acercar a la creación de forma original o a disfrutar de la música de otra forma.
Así pues, creo que la eternización de Marvel, Star Wars y demás productos culturales de plataformas nos quedan claros, pero…
3 La gran pregunta: ¿Por qué esta regresión tecnológica?
¿Quién hay detrás del retorno de las digi cams, los cassettes, los ipod y las cámaras analógicas? Si estos productos no se están haciendo de nuevo y básicamente estamos asistiendo a la venda de por wallapop y milanuncios de cámaras viejas a precios razonables, hay un interés del mercado? A ver, mientras digo esto, seguro que Apple ya se está planteando el retorno del ipod. Pero aparte de las Handycam y algunas rarezas no parece que haya precios muy desorbitados por esta tecnología que está superando la obsolescencia programada (que han sobrevivido al electrolito azul derramado por el sistema eléctrico). Hay muchas miradas sobre el porqué de este retorno y vamos a verlo primero a través del caso de las digi cams o cámaras digitales, que por ahora son las que están teniendo un resurgimiento renovado e interesante en las nuevas compactas que han ido saliendo en los últimos años.
¿Qué pasó con las digicams? El mercado de las cámaras digitales: se estancó o llegó a su peak en 2010, y se fue reduciendo su venta y mercado hasta el 2021. A partir del 2022 vuelve a resurgir y no solo se compran cámaras antiguas sino que muchas marcas ya han detectado esta necesidad de volver a las cámaras digitales independientes de nuestros teléfonos para diseñar nuevos y potentes modelos. En los últimos años las digicams han reaparecido en la escena cultural como complementos de videoclips, como forma de evocar emociones (como la nostalgia, o la tristeza) a través del granulado de los 2000. El Y2K fue la estética por antonomasia del principio de los dosmilveintes, con artistas como NewJeans por emblema. Pero no solo en los videoclips, también los carrouseles de IG se están llenando de imágenes con flash, foto espejo donde se ve la digicam que llevan a todos lados. Hasta Timothee Chalamet la lució durante un partido de básquet al que fue con Kendall (creo que en realidad puede ser una cámara analógica, pero estamos en un punto que a lo mejor lo único a lo que tenemos que atender es que no sacan las fotos con el móvil). Y esto, claro está, nos ha llegado a la gente más mundana también, con todos los filtros de VHS en Capcut o el feed de Youtube con un montón de vídeos y vlogs hechos con digicams o handycams y que más que el verano del 2025 parecen del 2005. ¿La diferencia? Por aquel entonces usábamos un protointernet lleno de gatitos y vídeos muy randoms y sin narrativas personales, algo que quedaba relegado al campo del cine y el documental. ¿Por qué están / estamos volviendo a usar estas cámaras? Se trata de usar un filtro de nostalgia? O reconectar con el acto de retratar algo de forma que realmente te importe?
Con una necesidad tan exagerada de tener diferentes dispositivos para todo, no creo que tengamos que caer en el recurrente de: ‘ah, la nostalgia’. A nivel estético sí, ya lo comentaremos luego, pero aquí estamos hablando de gente usando estas cámaras y dispositivos. Entonces, si no es por nostalgia, por qué? Hay diferentes artículos y personas que comentan este retorno a lo ‘analógico’ (a ver, las digicams son digitales, pero lo englobo como analógico porque no está dentro del teléfono) como una forma de buscar significado o de estar más conectado con el presente. No es que la generación Z tenga una regresión a su infancia o que traten de viajar a un pasado que jamás vivieron sino que sencillamente expresan sus valores a través de sus elecciones tecnológicas.
La cuestión del sentido, de que las cosas que hacemos tengan un sentido es seguramente la pregunta más repetida a lo largo de la historia de la filosofía, pero es que al final ahí radica la cuestión angular del sentido de la vida. Si destinamos la mayor parte de nuestro tiempo trabajando o viajando para ir al trabajo el tiempo restante no puede ser tiempo de calidad, termina siendo tiempo para prepararnos y mantenernos para seguir con la jornada laboral al día siguiente. Y si encima por el diseño de las plataformas terminamos con una media de 3h o 4h mirando el móvil no es que quede mucho tiempo para nada aparte de dormir. El uso que damos a los teléfonos y a las pantallas es el que se ha diseñado para mantenernos más tiempo allí porque así sus propietarios y accionistas pueden sacar rédito económico. De modo que la elección del retorno a dispositivos separados del móvil, no solo cámaras también ipods, cds y cassettes, creo que podemos pensarlo desde diferentes vertientes:
- Conectar más con el presente (en realidad odio este tipo de expresión, pero creo que se entiende y en realidad lo comparto así también en mi experiencia). Por un lado, el acceso a infinita información, aplicaciones, canciones, vídeos, etc. puede ser realmente demasiado y tener la sensación de sentirte superado y no saber qué elegir y dejamos que el algoritmo elija por nosotros con su recomendación de lo más visto y consumido, que seguramente no será realmente lo mejor sino lo más promocionado.
- También hay mucha gente joven que considera que las cámaras de los móviles llevan una edición digital que hace perfectos todos los momentos: los cielos se ven azules, se definen las imágenes, se aplanan las arrugas… Esto no ocurre con una digicam (al menos no con una antigua). Y, es que contrariamente a lo que se señala, muchas veces las cámaras digitales tienen mucha mejor calidad que las cámaras de los móviles, sólo hay que ver los objetivos! Además, mientras haces la foto con una digicam no hay más notificaciones que la de si puedes o no encender el flash. En este sentido, sí que no dan la realidad dual del smartphone, que nos abre al espacio digital al mismo tiempo que realizamos acciones en el plano analógico.
- Poseer: con las suscripciones a plataformas ya no tenemos las series y películas que nos gustan, en cualquier momento pueden desaparecer de la plataforma. O nunca sabes cuando te vas a desconectar de internet y perder el acceso.
- Como forma de entender la vida y la toma de decisiones que hacemos sobre nuestro entorno. Optar por tecnología más antigua que aún funciona bien, es optar por un modelo de desarrollo tecnológico más lento y sostenible con el mundo. Y no solo eso, sino que hacer tus fotos fuera de un móvil implica un trabajo extra de curaduría de contenidos, de pasar las fotos a un disco duro, seleccionar las mejores, guardarlas en carpetas por año y viaje, etc. Seguro que hay gente ordenadísima con sus galerías de fotos del móvil, pero su gestión (por la gran cantidad de contenido que llegamos a acumular allí -entre fotos de apps, nuestras propias, descargas de internet, etc.-, que no podemos llegar a hacer la curadoría que nos gustaría y se nos acumulan fotos de momentos especiales que difícilmente podremos reubicar y poner un hilo de sentido con nuestros días). De hecho, volviendo al porsiemprismo de Tanner, pensaba que la galería de fotos del móvil es un continuum, como si los días los meses y los años se enganchan entre sí creando un presente eterno al abasto de nuestra mano. En muchos casos no pasamos las fotos porque no son suficientemente buenas, por otro, hay tantas que clasificarlas se nos hace una montaña.
- contener multitudes Walt Whitman
En 2016, Cal Newport, profesor de informática en la Universidad de Georgetown, acuñó el término “minimalismo digital”. Abogaba por la idea de ser consciente del uso que hacemos de las herramientas digitales y de optar por llevar una vida enfocada en medio del caos del desarrollo tecnológico acelerado. Limitar el tiempo frente a las pantallas y evitar el uso del teléfono en diversos eventos es una forma de honrar este concepto cada vez más presente del “minimalismo digital”.
El regreso de las cámaras digitales representa un descanso del enfoque constante en el futuro. Su creciente popularidad es una declaración a favor de vivir el presente y de rememorar el pasado.
El uso de una cámara digital es algo mucho más intencional. El simple hecho de sacarla y encenderla ya te hace pensar más en qué vas a encuadrar. Y ni hablar de las cámaras analógicas, donde la materialidad del rollo y del revelado, así como el límite de fotos que puedes tomar, hacen que te lo pienses aún más.
4 ¿Y qué hay de la estética y el posado del Y2K?
Lo hemos ido comentando un poco con la reaparición de aparatos que todes guardamos en los cajones de nuestras habitaciones o en casa de nuestras familias, pero poco esperábamos ver la romantización del windows 2000 o la colina del Windows XP (o el nefasto Windows Vista).
Y es que aparte del retorno de esta tecnología por lo útil que nos pueda resultar, también hay que hablar del retorno del Y2K como estética más en los ciclos de la moda. Las millennials nos horrorizamos por el retorno del tiro bajo y la imposición del mandato de la delgadez con el uso del Ozempic como método para perder peso rápido entre las famosas. Y no ha sido lo único que ha vuelto de los 2000.
No estoy muy al día de las tendencias musicales en general, solo soy una average user que escucha algo de pop japonés, con raíces en la música indie y que eventualmente entró de lleno en el k-pop. Pero desde el 2022 que se empezó a notar un cambio en la estética de los videoclips y presentaciones de algunos grupos de k-pop. Seguro que venía de antes en otro subgénero, quizás en EEUU en el R&B y en Hip-Hop, Childish Gambino ya sacaba cassettes con asiduidad y, bueno, en la década del 2010, con los modernos y los hipsters, estaban de moda los vinilos y las polaroids; solo hemos ido unos años hacia adelante para recuperar la basura de los 2000 y los 90 (porque hay un punto que se mezclan las épocas en esta recuperación constante del pasado en nuestro presente).
El caso, en la industria del k-pop todo se analiza y se trabaja al milímetro y esto es lo que hicieron el grupo New Jeans desde Ador, HYBE. Debutaron con canciones de Hip-Hop, R&B y bailando Afrobeats. Lo que dicho así podría parecer un pastiche de mal gusto, resultó un éxito porque lo hicieron desde el respeto absoluto al género y siempre rindieron grandes homenajes a todos los artistas de R&B que las precedieron (como se vio en numerosos conciertos y, por desgracia, también en su última actuación en Hong Kong). Ellas volvieron a poner en lo popular la estética Y2K con una visión muy clara: su música y todos los visuales que la acompañaba encajaban a la perfección y, a la vez, resultaron ser una bocanada de aire fresco en un momento en el que la industria del k-pop estaba algo estancada. Y es que no solo estaban recuperando una estética y una música de finales de los 90-2000, sino que se mostraban de una forma mucho más natural y cercana que las demás idols; eran un grupo que grabaron sus primeros videoclips en Barcelona y Lisboa y en sus canciones colaboraron siempre que muchos artistas y productores de fuera de Corea del Sur. Seguramente por esto, en parte, su música entró en el radar de las revistas occidentales. Pero como decía, no todo es la estética o el sonido nostálgico, sino también los valores que ponen en escena. En este caso: la diversidad, la amistad, el plano dreamy/de ensueño dónde jugar con el plano real y el imaginario y, con la canción Ditto, sentenciaron su reinado. Se trata de una canción sobre amor juvenil, pero cuyos videoclips (tiene dos partes), abren la puerta a ver más capas en la historia: el paso de la adolescencia a la adultez, la soledad, el primer amor con el que no sabes qué hacer y las amistades que siempre nos hubiera gustado tener. Todo grabado a través de la lente de una Handycam que proyecta aquello que queremos ver pero que solo es real para nosotras mismas. Toda la estética de Ditto está pensada para hacer florecer estas emociones, esta nostalgia, y crea un no-lugar: familiar para todo el mundo pero a la vez extraño porque no es el tuyo y ya no perteneces allí.
En la escena del K-pop fue a partir de New Jeans que empezaron a haber nuevos grupos que imitaban su estética (Kiikii o ILLIT) y se introdujeron las digicams y demás tecnología antigua para resonar con esta emoción del no-lugar o la atemporalidad eterna, y que vimos en todos los videoclips que vinieron después: desde los artistas de BTS con sus debuts en solitario (V, Jimin, RM), en los carrusseles de Instagram de Le Seraffim y hasta Jennie usando un ipod en algunas fotos de promo de su CD (o paseando una sony cybershot rosa en Osaka que catapultó el fervor por ellas en todo internet). Es aquí, entonces, que podemos ver el uso que se da a esta tecnología antigua para entrar en el terreno emocional. Es evidente que transmite novedad porque está hecho desde ahora, pero se reproduce a través de unos filtros (realmente no son ni filtros, ya que en muchos casos se ha usado esa tecnología de verdad para grabar), bien, se reproduce a través de una imagen granulada que quiere llegar a lo emocional. ¿Por qué nos genera esto? En realidad es lo que comentamos en el punto anterior, estamos visualmente tan saturados de perfección que las líneas de indefinición de los vídeos grabados con Handycam nos remiten a los vídeos que nos hacía la familia de pequeños. Crean un espacio de falsa nostalgia para generar una intimidad con el espectador. Al final, el arte ya se dedica a esto, a generar emociones. Y si sirve a un propósito y a una propuesta escénica donde tiene sentido, ideal. El problema viene cuando se empieza a usar como un pastiche en cualquier producción audiovisual; ahí es cuando el granulado se vacía de significado y ya no nos dice nada. ¿Casos? Lo siento por Aitana, porque realmente intenta crear significados con sus CD, intenta crear conceptos, pero lo que hemos visto de Cuarto azul a mí me resuena más a pastiche de este retorno de tecnologías pasadas. Pero en su caso, no solo se trata del uso del ipod o de grabar la promo con una cámara/filtro de Handycam o incluso algo con cinta, sino que ha querido poner el acento en el cuarto, en la habitación.
Las habitaciones han sido espacio recurrente en la música, sobretodo en la música juvenil, ya que retrata el espacio donde estás encerrado porque aún no puedes salir hasta tarde y, a la vez, es el sitio en el que posiblemente habrás podido ser más creativo o imaginativo (seguramente por obligación, pero es uno de los espacios mentales de nuestra infancia y juventud). El cuarto adolescente lo hemos visto en decenas de videoclips, series y películas, pero no en vano ha vuelto a cobrar fuerza en los últimos años. Ya analizamos un poco la cuestión del cuarto y la cama contemporáneos en el vídeo que dedicamos a Rosalía a través de las ideas de Paul B. Preciado. Pero me parece interesante resaltar la dualidad del cuarto como espacio privado y de intimidad para desarrollar tus inquietudes e intereses desconectada del ritmo del mundo, al mismo tiempo que es un espacio que, a través de internet, está absolutamente conectado con todo lo que ocurre fuera. Depende de nosotras si lo usamos como espacio para abrir el plano dreamy-obsesivo con tus cosas o de abrirlo (y con ello, abrir la puerta también al FOMO con las cosas que te estás perdiendo por estar dentro). Por esto también se hicieron populares los flip phones. En cualquier caso, para mí, el cuarto, en el contexto cultural que estamos analizando, destaca más por lo primero, por ser el espacio de intimidad donde aprender a hacer las primeras fotos, donde organizar la galería de tu ordenador, escribir, leer, escuchar un CD de cabo a rabo hasta aprenderte el orden de las canciones, etc. Para mí el cuarto se trata más bien de un contenedor de intimidades que liga muy bien con la narrativa del retorno de la tecnología obsoleta; de alejarnos de las notificaciones y del tiempo que corre sin parar y abrir nuestro espacio fuera del tiempo (obvio que es imposible, pero es una sensación). Amaia, que en su portada de su último CD “Si abro los ojos no es real” también aparece en su cuarto, creo que está siguiendo también este sentir cultural. Su habitación, a diferencia de la de Aitana, está llena de objetos que hasta parece que tengan vida (las lámparas). Nos abre la puerta de su mundo interior para mostrarnos su cambio en los últimos años, un cambio hacia la adultez como ella misma señala en una entrevista en su casa mientras hace un café con ColaCao. Amaia habla de la relación con su madre, reflexiona sobre la muerte después de la muerte de su abuela, el amor y nos muestra un poco su relación con el mundo. Todo desde su cuarto.
Y es que la época que vivimos nos está llevando a un plano de buscar algo de recogimiento para poder disponer de un poquito de tiempo para tomarnos las cosas con más aire. No solo por la rapidez, sino también por los procesos de turistificación, gentrificación que estamos viviendo. En este sentido también incluyo en toda esta categoría musical a Bad Bunny y su debí tirar más fotos. No porque lo de tirar fotos haga referencia a una cámara analógica o digicam, sino porque habla de un Puerto Rico que ya se ha perdido. El porsiemprismo del que habla Tanner y que comentábamos al inicio del vídeo, quiere que el contexto cultural devenga un contínuo donde todo está presente. Y en un presente eterno sin espacio para la nostalgia, tampoco hay espacio para el pasado, ni para pensar sobre qué está pasando; sin tiempo para ver qué está ocurriendo en el mundo hasta que te echan del piso para convertirlo en un alquiler temporal para expats que trabajan en los sitios de moda y solo visitan los espacios blancos y de madera con los platos que encuentran en las cartas de todo el mundo. La tecnología desconectada de internet cumple también este propósito de darnos aire, de volver a mirar el mundo sin un dispositivo con filtros para colorear lo que está a contraluz, de recuperar un poquito de tiempo para ser nosotras mismas sin caer en la mera imitación del board de Pinterest. Que sí, ahora mismo sé que yo un millón de personas más compartimos el mismo feed de cámaras digitales personalizadas con pegatinas, y habrá medio millón de estas personas compartiendo su experiencia con estas cámaras en internet, con lo que el círculo se vuelve a conectar a la notificación, pero por ahora firmemente creo que sí que te permite pensar las cosas desde un ritmo que habíamos olvidado sentir.
Por hoy lo dejamos aquí, pero está claro que aún nos queda atacar el quid de la cuestión, los culpables de que nuestra relación con las aplicaciones del móvil haya devenido lo que es. Lo hemos comentado un poco en los vídeos sobre IG y Twitter, pero lo que nos está ocurriendo con los dispositivos analógicos también tiene su resonancia en los espacios de internet que usamos. Y es que ya hay mucha gente resguardándose del algoritmo en sus jardines digitales. Quédate por aquí para ver el próximo vídeo donde abordaremos este tema.
Muchas gracias. Bye (voz Rosalía edit)
Bibliografía
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Hughes, K., “Nostalgia: A History of a Dangerous Emotion by Agnes Arnold-Forster review – no place like home”, The Guardian, 11/04/2024 https://www.theguardian.com/books/2024/apr/11/nostalgia-a-history-of-a-dangerous-emotion-by-agnes-arnold-forster-review-no-place-like-home
MacNeill, K. «Say sleaze! The return of the digital camera», Dazed, 19/04/2023, https://www.dazeddigital.com/fashion/article/59676/1/digital-cameras-trend-indie-sleaze-miu-miu-tiktok-bella-hadid-instagram-myspace
Morrison, G. «The Return of the Cassette», SoundStage!Solo, 01/03/2024, https://www.soundstagesolo.com/index.php/features/409-the-return-of-the-cassette?comment_id=1333
Tanner, G. ‘Persemprisme’, 2024, Tigre de Paper, Manresa.
“As Cassettes Come Back, the Dilemma Is Finding a Tape Deck”, The New York Times, https://news.ycombinator.com/item?id=41734180
Xinran (Olivia) Ma, «Digital Cameras: The Aesthetics of Presence and Nostalgia», 3/10/2024: https://www.thecrimson.com/article/2024/10/3/digital-camera-comeback-think-piece/
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